lunes, 16 de septiembre de 2013

Incesto y estigmas en el Área 51: radiografiando a PIXIES

¿Alguna vez ha experimentado esta situación? Usted dice algo gracioso y nadie lo oye excepto una persona. Ésta lo repite y todos se ríen. Irritante, ¿verdad? Pues esto fue lo que pasó con la música alternativa a comienzos de los años 90, solo que los Pixies contaron el chiste y quien lo repitió fue Kurt Cobain. Coincidiendo con el primer lanzamiento de la banda 22 años después de su último LP, analizamos en este reportaje el particular universo lírico de Black Francis, así como los elementos sónicos que hicieron que el grupo de Boston cambiara las reglas de un juego en el que otros se llevaron el premio.


La música es un producto, a veces, difícil de digerir. Y no siempre por su complejidad, sino por extraños prejuicios personales que en ocasiones provienen del desconocimiento. La primera vez que escuché a los Pixies fue, como muchos de ustedes, en 1999. La elección de David Fincher del tema que adornaba el efectista final de El club de la lucha hizo que las masas descubrieran a los autores del hit seis años después de su separación. 

Poco después del éxito de la película, la incansable repetición de Where Is My Mind en los medios hizo que sospechara que aquella banda, aunque ya extinta, estaba siendo encumbrada por la prensa con el fin de crear un nuevo mito generacional. A pesar de escuchar tropecientas veces sus discos de manera involuntaria gracias a la obsesión por el grupo de varios amigos, mis oídos se cerraban inconscientemente al asociar aquella música a  grupos como Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains etc. (ERROR), sin saber que eran más parecidos a Dinosaur Jr., Sonic Youth, Pavement, Yo La Tengo, los primeros REM, etc. (ACIERTO). Como dicen, la ignorancia es muy atrevida.

Había que mirar al frente, pasar página. Bastante culto habíamos rendido ya a las dichosas camisas de cuadros y al cansino fenómeno grunge. Años después, volví a escuchar aquellos discos. Y esta vez fue diferente, quizás porque supe abrir los oídos y apreciar la increíblemente creativa música que hicieron, y descubrir que lo que ellos inventaron es lo que más tarde popularizarían las bandas alternativas que causaron tanto furor debido a su adhesión a las grandes discográficas, aquellas que convirtieron el indie en un género más del mainstream a partir del éxito de Nirvana.

Cobain, hemos de decir a su favor, reconoció abiertamente que Smells Like Teen Spirit fue un intento de copiar a los Pixies. De hecho, cita a la banda como su principal influencia. No criminalicemos al rubiales, todos los músicos las tieneny en este caso están de sobra reconocidas. La culpa es nuestra, por haber creído en su momento, gracias a ciertos medios de comunicación, que los de Seattle habían inventado algo totalmente nuevo.

Para entender por qué no fue así, es necesario hacer un repaso a la trayectoria del grupo de Boston y descubir los logros que alcanzaron, principalmente, durante sus primeros años de actividad.


1. U-Mass

Charles Michael Kittridge Thompson IV (chúpate esa, Froilán) se cría entre padre biológico y padrastro. Éste último convence a la familia de las virtudes de la iglesia pentecostal Asambleas de Dios y somete al pequeño Charlie a una férrea educación religiosa. Todo aquel fanatismo -ya sabemos cómo se las gastan en USA este sentido- le marcará hasta varios años después.

Ya en la Universidad de Massachussets, conoce a Joey Santiago, filipino de nacimiento, quien le descubre el punk de los 70 y el glam rock. Juntos empiezan a improvisar y a crear melodías. Tras unos meses viviendo juntos, Charles viaja a Puerto Rico en un programa de intercambio universitario. Sus fallidos intentos por hablar español le moverán a escribir una carta a Joe para iniciar una banda. A su vuelta a los EEUU, en enero de 1986, publican un anuncio en una revista de Boston, el cual reza así:

Banda busca bajista interesado tanto en Hüsker Dü como en Peter, Paul and Mary.

El texto - que extrapolado a la idiosincrasia española tendría como protagonistas a Parálisis Permanente y El Dúo Dinámico, por ejemplo- resumía bastante bien las pretensiones ruidosas y a la vez cándidas de Charles y Joe. La única persona que se presenta a la audición es Kim Deal, una estudiante de Biología con un pasado de cheerleader problemática; muy mona, por cierto. Su hermana gemela, Kelley, también intenta unirse a ellos, pero los fundadores alegarán que “ya había una chica y era suficiente”. Ya si eso montáis vosotras The Breeders, pero no vengáis aquí a joder la marrana.

David Lovering, un conocido del esposo de Kim, se une a ellos como batería y la formación queda así completa. No hay mucho que comentar de David, solo que es el batería por antonomasia: un individuo enigmático con intereses difusos y actitud enérgica que comienza su andadura musical aporreando un par de bolígrafos sobre un pupitre.

    2. ¡Vamos, peregrino!

Tras unos meses ensayando, los chavales son descubiertos por un productor y el grupo graba The Purple Tape, una cinta que recoge los primeros temas de la banda y algunos 'éxitos' posteriores como Here Comes Your Man. De aquel compendio de canciones, 8 irán a parar al debut de la banda con el sello 4AD: Come On Pilgrim (1987). El título del mini-LP provenía de una frase del cantautor de rock cristiano Larry Norman, ídolo de Charles, ahora bautizado Black Francis, en sus días de cristiano renacido:

- ¡Vamos, peregrino, sabes que Él te ama!

El material de este disco es para muchos, entre los que me incluyo, de lo mejor del grupo. Además del grotesco contexto religioso (Levitate me), las referencias a los días en Puerto Rico son abundantes, y algunas de las letras (Isla de Encanta, Vamos) están cantadas en español chapurreado. Otro tema recurrente en Come On Pilgrim y en las letras posteriores de Pixies es el incesto. De manera explícita, el asunto se trata en Nimrod’s Son y en The Holiday Song:


La frustración sexual está presente en otros cortes como I’ve Been Tired, donde Francis le cuenta a una joven progre que su mayor miedo en la vida es "perder el pene por culpa de una prostituta enferma". Otros temas, como la cómicamente macabra muerte de una joven ciclista que pone más atención al ruido que sale de su walkman que al de los claxons de la carretera, hacen bastante peculiar esta selección de canciones:


La alternativa a los tiempos métricos más ortodoxos hasta ahora omnipresentes en el pop aparece por primera vez en este disco. La asimilación por parte del oyente es tan efectiva que nadie se percata de esta ‘irregularidad’ hasta que se para uno a analizar los ritmos cortados. El estilo de Joe en la guitarra solista, espontáneo, primitivo, sucio, a veces minimalista, es otro de los atractivos del disco.

Importante también es la mezcla de voces presente en los temas: coros de Kim Deal aportando frescura pop en contraposición a los berridos de Black. Un par de años después, las tensiones entre el frontman y la animadora harían que el líder minimizara la participación de la bajista en los últimos discos del grupo.

      3. La chica de la playa en topless

Siguiendo la estela del anterior lanzamiento, el grupo vuelve a los estudios para grabar su primer LP. En Surfer Rosa (1988) se continúa con la temática de Pilgrim. El simbolismo religioso está presente tanto en las letras como en la majestuosa portada del álbum. El concepto derivó de una fantasía de Francis sobre una hermosa joven que camina por la playa con su tabla de surf y que será la protagonista de la canción Oh My Golly. Más tarde se añadieron los elementos de folclore flamenco, eróticos y religiosos, creando una obra de arte difícil de olvidar.  También se continúa con las experiecias portoriqueñas de Black, o la deformación física fruto de una unión incestuosa. Algo en lo que todos los fans del grupo coinciden es que es un disco tremendamente divertido. Violaciones, mutilación, violencia bíblica, etc., pero añadiendo humor como ningún otro artista había hecho hasta ahora:


El sonido sucio de Surfer Rosa fue responsabilidad absoluta de Steve Albini, productor del disco y ex miembro de Big Black. Algunas voces fueron grabadas llevando el equipo al retrete del estudio para proporcionar un poco de realidad a las pistas vocales. Esto, unido a la particular manera de gritar de Francis, produjo uno de los mejores discos de la década.


Otra de las grandes aportaciones de Pixies fue el esquema LOUD - QUIET - LOUD: un comienzo abrasivo, una estrofa tranquila y vuelta al ruido en el estribillo. Poco después lo popularizaría el copiota de Kurt Cobain. Este esquema es el predominante hoy en gran parte de la música indie y alternativa. 


Las reglas, como apuntaba Black en una entrevista reciente, son fáciles de romper si no las conoces. Un estudiante de conservatorio trata la música como una ecuación matemática, y sus experimentos a la hora de componer estarán fuertemente marcados por las reglas, por lo que es más fácil innovar cuando eres prácticamente un analfabeto musical. Algo parecido comentaba Jad Fair de Half Japanese cuando le preguntaban por su peculiar estilo de tocar la guitarra. Todo este caos estructural crea desórdenes tan deliciosos como éste:


Cuando el LP salió al mercado, lo hizo en Reino Unido. En EEUU sólo podía encontrarse como disco de importación. 4AD no tenía acceso a un distribuidor fuera de UK, por lo que tuvo que firmar un acuerdo con Elektra Records que se reflejó en la publicación de un disco doble que contenía Surfer Rosa y Come On Pilgrim.


      4. Un perro andaluz

La sucia producción de Surfer Rosa, aquella que lo hacía tan grande, desapareció en el siguiente trabajo del grupo. La grabación de Doolitle (1989), con un sonido pulcro e incluso algunos arreglos de cuerda, fue un tira y afloja entre los miembros de la banda y Gil Norton, el nuevo productor. El disco salió redondo y la mayoría de críticos coincide en situarlo como el mejor LP del grupo.

Black Francis comentaba acerca de las letras del disco que no tenían sentido, eran una simple correlación de frases que encajaban bien en la música con el mero propósito de entretener al oyente. Este sinsentido se corresponde con el incipiente interés de Black en el surrealismo y la escritura automática. De hecho, el primer corte del disco, Debaser, es una oda a Un perro andaluz de Buñuel y Dalí.


Otros temas tratados en el disco son la contaminación medioambiental, las catástrofes naturales, la prostitución y ciertos episodios bíblicos. En otras, se vuelve a hacer alusión a las experiencias en Puerto Rico (Crackity Jones recuerda al compañero de habitación psicótico de Francis), y Wave Of Mutilation habla de los suicidios cometidos por ciertos empresarios japoneses al verse en bancarrota. La portada del disco es una representación del primer single del LP, Monkey Gone To Heaven, y muestra a un mono embalsamado rodeado por los números 5, 6 y 7, los cuales representan al hombre, el diablo y Dios, respectivamente. Este pasaje es escenificado en la sección final de la canción:


Doolittle es sin duda lo que la crítica y los fans de Pixies esperaban de ellos: un paso adelante sin perder la esencia de lo que venían haciendo. La técnica es más depurada a la hora de tocar, y este efecto se magnifica gracias a la cuidada producción de Norton. Éste sin embargo quería que las canciones del disco tuvieran una duración mayor. La respuesta de Francis a sus peticiones fue llevarlo a una tienda de discos y enseñarle un greatest hits de Buddy Holly en cuya contraportada se apreciaba que la mayoría de los cortes no excedía los dos minutos. "Si es bueno para Buddy, es bueno para mí', le espetó al productor. La excepción a esta regla es, gracias a la outro instrumental, No. 13 Baby, donde el grupo llega a su cénit creativo:


Ahora que 4Ad tenía los derechos de distribución internacional, el disco no tuvo problemas a la hora de llegar al público norteamericano. La crítica musical recibió positivamente el disco, pero los singles lanzados no tuvieron buena acogida en cuanto a ventas en el país de origen del grupo. En Reino Unido sucedió todo lo contrario y los singles se situaban entre los primeros puestos de las listas; ¿qué se siente cuando te tratan mejor en casa del vecino que en la tuya propia? 

Mientras la banda y la barriga de Frank se hacían cada vez más grandes, las relaciones entre los miembros se iban deteriorando. Black deseaba el control total de las composiciones y la presencia de Deal suponía una amenaza para ello. Tras una gira plagada de tensiones entre ambos, la bajista retoma The Breeders junto a su hermana y asume su papel secundario en la banda.

4. Surfer Alien

Tras una pausa de unos meses, Francis, Joey y David se mudan a L.A. para estar más cerca del estudio en el que grabarán su siguiente álbum, Bossanova (1990). Con él comienza el periodo menos laureado de la discografía del grupo. Se pierde frescura, originalidad y la química del grupo se disuelve poco a poco debido a las tensiones entre Francis y Deal. No obstante, el LP es un gran disco, aunque no a la altura de los anteriores lanzamientos. Ese es el problema de crear obras maestras: ¿vas a ser capaz de mantener el listón durante toda tu carrera?

La temática en Bossanova dista bastante de la habitual imagineria del grupo. Abducciones, ciencia ficción, surf, paisajes, un tributo al pianista de jazz Mose Allison, etc. El primer single de la banda mantiene un sonido similar al de Doolittle (la producción de corre de nuevo a cargo de Gil Norton) y quizás por ello tuvo una buena acogida por parte de los seguidores:


Se experimenta con nuevos sonidos, especialmente el surf rock, y se utilizan estructuras más convencionales sin por ello llegar a la comercialidad. Se muestra, así,  una cara diferente de Pixies, lo cual es perfectamente lógico en la evolución de un grupo. Sin embargo, y aunque estos experimentos resulten interesantes, todos añoran la vieja faceta creativa de la banda.

El creciente interés de Francis por los fenómenos OVNI y otros asuntos del agrado de Iker Jiménez continuarán en el siguiente trabajo del grupo, Trompe le Monde (1991), una expresión francesa que viene a decir algo parecido a ‘engaña al mundo’. Debido a la casi inexistente participación de Deal en la creación de las canciones, varios críticos denominaron a este trabajo como ‘el primer álbum en solitario de Black Francis’.

Con Trompe le Monde ocurre lo mismo que con Bossanova: no suena a Pixies. Si escucharas el álbum sin conocer a la banda y su trabajo previo, quedarías encantado con él: es un magnífico disco. En caso contrario, siempre quedarás algo decepcionado con el rumbo que está tomando el grupo. Hay una mezcla de sonidos que a veces se antoja innecesaria, la voz de Francis pierde autenticidad en muchas de las canciones, la guitarra de Joe en algunos temas suena como si fuera a aparecer Axl Rose por el garito, y Kim Deal... ¿dónde se ha metido Kim Deal?

Siendo éste el último LP de la banda, es de agradecer que contenga, sin embargo, una de las mejores canciones del grupo. Motorway To Roswell narra, desde la empatía hacía el alienígena, los sucesos ocurridos en 1947 en Nuevo México en los que varias fuentes aseguraban haber presenciado el choque de una nave extraterrestre. Una de las canciones más bellas sobre el tema espacial y la mejor manera de decir adiós a tus seguidores:


5. Tú a Boston y yo a la MTV 

Pixies, finalmente, se separan en 1993 por decisión expresa de Black Francis, quien envía un fax a los miembros en el que muy cortésmente les dice que a tomar por culo la bicicleta. Francis se re-rebautiza como Frank Black e inicia una carrera en solitario, Kim adquiere éxito con The Breeders, Joey forma un el grupo The Martinis con su esposa, y Dave se dedica a hacer trucos de magia (no es broma) y algunas incursiones musicales esporádicas.

En 1991, el rock alternativo había entrado en las radiofórmulas, se crea la etiqueta 'grunge', qué casi apela más a la estética que al sonido, y una serie de grupos empieza a vender discos como rosquillas. Los Pixies, por el contrario, tuvieron que esperar varios años para adquirir el estatus que les correspondía.

LLegados a este punto, nos planteamos: ¿por qué un grupo tan innovador no tuvo en aquel momento el reconocimiento que debía? Hechos e hipótesis:
  • Los anteriormente citados problemas de distribución que afectaron a los primeros álbumes.
  • Cuando todos los demás veían a MTV como la plataforma perfecta para darse a conocer al público, ellos eran reticentes a la grabación de videoclips. Su disconformidad ante las presiones de la discográfica para promocionar Here Comes your Man fue mostrada a través de la apertura de mandíbulas en lugar de sicronización de labios. Y cuando les exigieron un videoclip de Velouria para aparecer en Top of the Pops, grabaron un cutre-clip de pocos segundos y lo ralentizaron hasta alcanzar la duración del tema. Cuando cedieron con Alec Eiffel, quizas fue demasiado tarde.
  • A finales del siglo XX, por muy absurdo que parezca, la imagen comienza a cobrar demasiada importancia para la proyección de un artista. Un rubiales con ropa molona y discurso de poeta atormentado destrozando guitarras vende más e impresiona a mayor número de adolescentes que un discreto gordito que pasaría desapercibido en cualquier local de hipsters. 
  • El grupo, simplemente, nunca tuvo pretensiones de éxito masivo. Permaneció en circuitos independientes hasta su último LP. 
  • Los contactos: Sonic Youth, estandarte del indie rock de los 80, vio incrementadas sus ventas a principios de los 90. La razón, en mi opinión, no fue el salto a las grandes discográficas, sino que su nombre apareció fuertemente asociado al de Nirvana al realizar una gira juntos y, especialmente, a partir del documental 1991: The Year Punk Broke, donde hacían de padrinos del grupo. Otras bandas aparecidas en el documental, como Dinosaur Jr. o Ramones, pudieron beneficiarse igualmente. Sin embargo, los verdaderos padrinos del sonido de Nirvana no eran amigos del chico de moda.
Y ahora, concluyamos con un ejercicio práctico. Aquí, en nuestra España post-post-movida, el programa Rockopop se hacía eco-eco-eco en 1992 de la Nirvana-manía y se hablaba de un grupo que estaba revolucionando la música. Vean los primeros segundos del clip:


Ahora, observen este otro vídeo. Es del mismo programa, pero un año antes, cuando los Pixies vinieron a España a presentar su último disco. Parece que estén tratando con el cantante de un grupo local que está empezando:


¿Qué me dicen? ¿No es esto la 'humildat' en su máximo esplendor? 'Somos solamente otra punk band', dice el hombre que cambió la música popular. Es tan adorable que dan ganas de llevárselo a casa, ponerle la merienda y pellizcarle los mofletes. Y a Teresa Viejo, lo mismo.

Así que ya saben, a partir de ahora tengan en cuenta que la melomanía esta tan llena de mitos que con un pequeño salto llegaron a la cima y empuñaron el ramo de flores ante los aplausos de todos, como plagada de desconocidos que tardaron años en recorrer los pocos escalones del podio. Investiguen y reconozcan los logros de unos y de otros: nunca es tarde para rendir homenajes.

Y ahora, descansen.



2 comentarios:

Rodman dijo...

Buenísimo!!! Me ha encantado el artículo, enhorabuena!!!! No tenía ni idea de la importancia que han tenido los Pixies en la música contemporánea. Efectivamente, "nunca es tarde para rendir homenajes".

Rafael Comino Mateos dijo...

Genial, yo pensaba que era de los pocos fans tardíos de the pixies, en un par de semanas los veo en directo
Enhorabuena por el articulo

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